Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola
Política de cookies +
Las Casas Cueva

Las Casas Cueva



Excavadas en las laderas de empinados cerros y barrancos, las cuevas y casas cueva se disponen sin un plan previo, atentas sólo al relieve del que forman parte y a la situación del sol. No existen calles, siendo sus referencias urbanas las cañadas y ramblas. Construcciones más evolucionadas, con fachadas adosadas y edificios anexos, se sitúan junto a otras más tradicionales, presumiendo ambas de sus esbeltas chimeneas encaladas, sus típicas placetas y porches vegetales. Pero no existe ninguna imagen que permita conocer su interior, sino que hay que ir adentrándose en ella, desde sus elementos más públicos hasta los más íntimos y privados.

La arquitectura subterránea no es sino el resultado de la búsqueda por parte del hombre de un tipo de hábitat que se adecue al medio en el que vive y también a la actividad que desarrolla, siendo por lo tanto fundamental el terreno en el que se llevan a cabo las excavaciones, unas veces aprovechando la acción de las fuerzas naturales y otras recurriendo exclusivamente a la actividad humana.

Como ocurre en las comarcas de Guadix y El Marquesado y Baza-Huéscar: El Altiplano, las cuevas se localizan en zonas áridas o semiáridas, junto a ríos o cursos de agua pero no en áreas inundables ni ocupando tierra fértil, sino en laderas, vertientes de barrancos o en torno a pequeños montículos. Los terrenos más adecuados son aquellos blandos para el pico pero a la vez compactos para que garanticen la solidez, e impermeables para evitar las filtraciones y humedades, siendo los más empleados las arcillas, margas, conglomerados, areniscas blandas, calizas, arenas, tobas y loes.

Los elementos exteriores de mayor impacto visual son, sin duda, la fachada y la chimenea, dos de sus señas de identidad. La primera apenas presenta huecos, con el objetivo de mantener las excelentes condiciones térmicas; sólo se presentan los de la entrada a la vivienda y a la cuadra, a los que a veces se añade un ventanuco para la ventilación.

La puerta de acceso tradicional es un portillón con dos hojas horizontales que permite la apertura de la parte superior a modo de ventana. La fachada más simple aparece encalada directamente sobre el cerro excavado siendo, no obstante, la más habitual la fachada de obra construida con ladrillo, hormigón o piedra que protege el terreno de la erosión. Los porches vegetales o porches de obra rematados con tejas, así como las diferentes formas de adosar la vivienda a la cueva ofrecen todo un repertorio de fachadas, casi al gusto de cada morador.

La chimenea, excavada desde el interior, se diferencia sustancialmente de unos lugares a otros, a pesar de su proximidad. Así, entre las mismas localidades de Guadix y El Marquesado o el Altiplano se pueden contemplar algunas con forma de cono y otras más parecidas a prismas y cilindros; de argamasa, ladrillo o piedra; encaladas o con remate de obra para evitar filtraciones de agua.

En el interior de las casas cueva, los lucernarios ubicados al fondo de estrechos y largos pasadizos, cuyo objetivo no es otro que captar toda la luz posible, compiten en diversidad e imaginación, desde los balcones a los grandes patios que reciben luz desde el exterior. Se realizan cuando el terreno permite atravesar totalmente el cerro al construir la cueva, buscando una nueva salida al exterior que posibilite la obtención de iluminación y ventilación cruzada.

El encalado de paredes y techos es una ingeniosa forma de aprovechar al máximo este recurso natural. En el interior de las cuevas el ambiente es seco y la temperatura, unos 18º C, se mantiene constante durante todo el año.

La organización de las estancias que aún conserva muchas de las cuevas actuales sigue reflejando el modo de vida de una población eminentemente rural. La primera habitación a la que se accede desde la puerta se destina a sala de estar o cocina, situándose muy cerca la chimenea, que cumple un papel fundamental en cuanto a aireación de la vivienda.

Las habitaciones más interiores se reservan para los dormitorios, separándose entre sí visualmente, bien por cortinas, bien por puertas o paños enteros acristalados. El recorrido hasta esta parte más íntima de la cueva ha permitido contemplar los numerosos armarios, alacenas y despensas excavadas o bien construidas en arcilla cruda.

Los cambios más significativos en el hábitat inicial se producen cuando, al quedar cuevas vacías en lugares próximos, se traslada a ellas a los animales, permitiendo mayor espacio para uso exclusivo de la vivienda y resolviendo el problema de los malos olores.

Además, con la construcción de las redes públicas de abastecimiento de aguas, los pequeños lavaderos situados en las placetas y los aseos se trasladaron a construcciones anexas.

Esta tendencia generalizada al crecimiento de las casas en plantas y crujías, a la par que la modernización de sus servicios básicos e instalaciones, no ha restado ni un ápice de relevancia al que puede ser considerado como uno de los hábitat de mayor antigüedad.

 

 

 

 

Fuente: TurGranada.es

Regresar al nivel anterior: Las Cuevas en España

Casa Cueva Verde
 Está situada en la zona de Cadeiros de Gáldar, a unos 3 km. de...
Gáldar, LAS PALMAS


Casas rurales en Granada
borde derpie.jpg


Contactar | Turismo accesible | Casas rurales Granada | Casas Cueva | Blog
©Copyright 2009 Turismo Gestión | Aviso legal
Diseño y programación WEB Altipla Consulting, promoción y gestión de publicidad en Internet para Casas Cueva, Casas rurales y Hoteles