Su historia está ligada a las caracteristicas propias del hábitat en cueva de las zonas de cumbres de Gran Canaria, con una temperatura agradable estable todo el año de 19-20 ºC. El mobiliario ha sido restaurado casi en su totalidad empleando la piedra y la madera como elementos decorativos y útiles de labranza.
Tiene un salón dormitorio amplio en cueva, baño, cocina, pequeña cámara de lectura, patio con barbacoa y pequeño jardín exterior.