La cueva de las Ventanas ha sido visitada y ocupada desde el PaleolÃtico Superior hasta nuestros dÃas, pasando por ella el hombre del neolÃtico, el de la edad de los metales, Ãberos, romanos y árabes.
La Cueva de las Ventanas con un desarrollo de unos 1200 metros, es una de las más espaciosas de la provincia de Granada, presenta una serie de galerÃas y salas abiertas a favor de fracturas y juntas de estratificación por donde el agua al pasar ha ido esculpiendo sus paredes, siendo posible ver grandes espacios subterráneos. Las zonas más profundas, unos 30 m., en épocas de lluvias se inundan impidiendo el paso por ellas.
De los 1200 metros, tan solo se visitan unos 500 metros, localizados en las partes altas de la cavidad, con bellos ejemplos de formaciones calcáreas (gours, coladas, estalagmitas, columnas, etc.).Tres aberturas localizadas en un gran plano de falla, dan paso a la primera sala de sesenta metros de longitud, donde se puede apreciar el relieve de la roca esculpida por la acción del agua. Al fondo se entra en un estrecho corredor, el Pasillo, lleno de cúpulas y recovecos, utilizados en la prehistoria para realizar enterramientos. Este estrecho pasaje da acceso a la Sala de los Desprendimientos; el camino serpentea para esquivar grandes bloques caÃdos del techo y columnas, para entrar en la Sala de las Piletas, de unos treinta metros de diámetro, adornada por estalactitas, estalagmitas y bellas coladas. En uno de sus márgenes se abre el mirador conocido como el Barranco Grande, de unos veinte metros de profundidad.
Se continúa rodeando la Sala de las Piletas hasta llegar a una pasarela metálica que accede a una gran cornisa, El Puente, donde se ven arcos de roca natural en una enrevesada galerÃa conocida con el nombre de Sala de las Columnas, llena de precipicios y magnÃficos ejemplares de colgaduras estalagmÃticas. En esta cornisa el paisaje subterráneo es espectacular, pues queda realzado, al fondo, por el contraluz de los rayos solares que entran a través de las ventanas de la Sala de Entrada. De la cornisa se desciende por una serie de rampas metálicas en el interior de un barranco para entrar por una ventana de la pared opuesta a la cornisa a un camino que asciende en zig-zag, conocido como Cuesta e la Lluvia, que nos lleva a la Sala de los Priores, por las dos grandes estalagmitas que se localizan en ella. En el techo se abre una ventana a un piso superior conocido como la CererÃa y Sala Londres; se cierra el circuito de la visita retornando de nuevo a la Sala de Entrada, tras recorrer unos quinientos metros de salas y galerÃas.
El recorrido está perfectamente urbanizado y libre de riesgos para cualquier visitante, al carecer de barreras arquitectónicas, siendo accesible a personas con discapacidad.
La temperatura en su interior es de unos 13º C y una humedad del 100% durante todo el año, dando una sensación cálida en invierno y fresca en los meses cálidos.
El tiempo estimado para el recorrido es de unos sesenta minutos y está especialmente recomendado para centros escolares, por sus cualidades didácticas en las unidades de la prehistoria, se puede visualizar, a través de instalaciones a escala real situadas en el recorrido, la ocupación de la cueva a lo largo del tiempo, tanto por la fauna, actualmente desaparecida, como por el hombre. Asà el visitante podrá contemplar desde un cubil de hienas hasta un enterramiento del NeolÃtico, pasando por diferentes maquetas de talleres del hábitat prehistórico.
La Cueva de las Ventanas de Piñar está abierta al público para la visita durante todo el año.
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