La cueva de Belda fue citada por Puig y Larrazen 1.896 en su libro Cavernas y Simas de Espa帽a, destacando sus grandes dimensiones. En 1.960 el Grupo Arqueol贸gico y Espeleol贸gico de la O.J.E. descubre su yacimiento prehist贸rico, y en ese mismo a帽o Manuel Casamar lo da a conocer en el VII Congreso Arqueol贸gico Nacional de Barcelona.
Se han encontrado importantes restos arqueol贸gicos, como hachas de silex, puntas de lanza y otros utensilios de piedra de edades Musteriense, Neol铆tico medio y Calcol铆tico, aunque gran parte del material hallado se encuentra a煤n sin catalogar.
Tambi茅n han sido hallados restos humanos fosilizados y muestras de la cultura dolm茅nica.
En el interior de la cueva habita una gran colonia de murci茅lagos, los cuales se encuentran protegidos en la actualidad. Se ha constatado tambi茅n la presencia de abundante fauna: ar谩cnidos, crust谩ceos, miri谩podos y cole贸pteros.
La cavidad est谩 compuesta por un conjunto de salas que alcanzan unos 350 metros de desarrollo, ocupadas en su segundo tramo por tres lagos residuales.
Actualmente se encuentra cerrada al turismo, existiendo un proyecto para la habilitaci贸n de la cueva y de su entorno.