A sólo 72 kilómetros de la capital, encontramos Murtas. En el neolítico ya había asentamientos en este lugar según los restos encontrados. Como el resto de la zona, durante el periodo árabe, distintas alquerías (especie de cortijos) había en la zona y pertenecía a la tahá de Sahil. Como municipio de la contraviesa, Murtas se alzó en armas en el levantamiento general de los moriscos capitaneados por Aben Humeya. Los árabes dejaron restos de un castillo árabe que se conoce popularmente como La Juliana. También destaca La Iglesia Parroquial de San Miguel (s. XVIII) de estilo neoclásico. Es una de las más grandes de La Alpujarra granadina. Todavía hoy en día se sigue la costumbre de sentarse las mujeres en los bancos de la izquierda y los hombres en la derecha. También a visitar la ermita de la Santa Cruz (s. XIX).