Si en la Alpujarra el tiempo parece detenerse, con mayor razón en este lugar. Capileira es de origen romano aunque fue en época musulmana cuando comenzó a desarrollarse. Dentro de la arquitectura típica alpujarreña, Capileira es un ejemplo magnífico. Techos planos, chimeneas troncocónicas y esos salientes de piedra. También los tinaos o porches que se abren en la puerta de las casas y que convierten las calles en un verdadero paseo de túneles, como en los barrios de la Pileta y el Castillo.