Churriana de la Vega por su situación envidiable cerca de Granada ha crecido, pero no ha perdido el contacto con la naturaleza. Antes vivía de la agricultura como en la época romana, tiempo en el que se datan sus primeros asentamientos. Aquí habría una villa de un hombre llamado Surilus o sirius, que después se le añadía el sufijo "ana". Después fue nombrada por el escritor Ibn-al-Jatib y otras anotaciones como Jurliana y Jurriana.