De la época del bronce tardio argárico, sobre el año mil antes de cristo, se sitúan los primeros asentamientos en Galera. La ciudad de las casas-cueva siempre ha sido un refugio para los visitantes y viajeros.
Junto al municipio se encontraría la ciudd íbero-romana de Túguri y una gran necrópolis, en el Cerro del Real. Sobresalen de lo hayado la llamada Dama de Galera (de origen púnico) y los enterramientos en túmulos.
La Iglesia Parroquial de la Anunciación es uno de los grandes monumentos arquitectónicos. Con la revuelta morisca se destruyó la Iglesia que fue construida por Rodrigo de Gibaja, arquitecto renacentista muy importante en ese tiempo. Se conserva la actual pila bautisbal que antes era una torre. Después se reconstruyó.