Punto estratégico para los viajeros entre las costas almerienses-murcianas y las tierras del Valle del Guadalquivir. En su loma de la Balunca se han encontrado restos de la cultura argárica. También restos íberos y romanos.
Su origen se introduce como lugar defensivo de esos viajeros. Su enclave se sitúa entre los ríos Bravatas y Guardal. Una gran plaza preside la Iglesia Parroquial, no muy grande, de una sola nave y capillas laterales. Fue construida en el siglo XVI.