Huéscar se presenta como una tierra de contrastes, con una gran variedad de paisajes, en los que se produce un choque entre la elevada orografía donde abundan los pinos y encinas, con los altiplanos, fundamentalmente áridos, casi desérticos. Entre las sierras que la rodean destaca La Sagra, con 2.383 metros, que presenta una impresionante imagen sobre los valles adyacentes. La Sagra presenta un peculiar contraste, con una cara sur muy árida, y una cara norte poblada de pinos, encinas y enebros. Procedentes de sus cumbres los ríos Guardal y Barbata, que se abastecen de una copiosa cantidad de manantiales como La Fuente Alta, Pedro Jiménez, La Natividad, La Fuente de En Medio.
Existen, además, otros manantiales de singular importancia, el de Parpacen y, sobre todo, el de Fuencaliente, antiguamente utilizado para el lavado de lana y, en la actualidad convertido en piscina-natural, donde se puede compartir el baño con los peces barbos que lo habitan, tomar el sol en el césped que lo rodea y todo de modo gratuito, ya que el Ayuntamiento no cobra por su uso.