Lorca se sitúa a orillas del río Guadalentín, al suroeste de Murcia. Es una ciudad antiquísima; no se sabe exactamente cuando se fundó, pero ya en el siglo I a.C se tiene constancia de su existencia. Los romanos la llamaban Torcí o Heliocroca (ciudad donde impera el Sol). Un fortísimo terremoto en el siglo XVII destruyó casi completamente la ciudad, haciendo desaparecer casi todos los restos arqueológicos de su remoto pasado.
Actualmente Lorca posee uno de los conjuntos históricos más atractivos del sureste peninsular, además cuenta con una franja litoral acantilada, destacando la playa de Calnegre.