Presenta un trazado urbanístico medieval de calles estrechas y casas solariegas, que junto con los molinos y almazaras muestra la vida de sus antepasados.
Los árabes la llamaron 'Al-Banyla' y la protegieron con una fortaleza situada en el Lugar Alto, de la que aún quedan restos.
Algunos de los lugares más bonitos son el paraje de Sahués y el del río Chícamo.
El clima ha hecho de este municipio un oasis, donde aprovechando la humedad crecen palmeras.