Peralta está situada en la comarca del Bajo Arga, en la Ribera Alta de Navarra, a orillas del río Arga, junto a una escarpada roca, en cuya cima estuvo el castillo de la Atalaya, del que hoy sólo quedan algunos vestigios.
Su nombre, "Petra Alta" o "Petralta", nos permite pensar que la función que desempeñó, ya durante el siglo X estuvo íntimamente ligada a la defensa.
Las cuevas de Peralta forman parte del patrimonio histórico de la ciudad, un ejemplo de la riqueza monumental del núcleo urbano y las inmediaciones. Bajo una enorme pared de piedra se encuentran las pintorescas cuevas que sirvieron en su origen de viviendas.